Los seres vivos habitan en un entorno inorgánico. A través de las distintas etapas de su evolución, se han adaptado y han aprendido a utilizar las posibilidades que este entorno les ofrece.

La vida se originó en los océanos, mediante procesos, en los cuales diversas reacciones orgánicas fueron catalizadas por metales.

Al conquistar la tierra firme, los reinos vegetal y animal, simulan el medio oceánico rodeando sus células de fluidos. Por tanto, existen diversos elementos muy similares, en relación de concentración, en sistemas biológicos y en el agua del mar…